principios

Juramos fidelidad a la inocencia y lealtad a la alegría.

Derramamos lágrimas, de las que no duelen, de esas incontenibles por la risa.

Regalamos sonrisas de oreja a oreja y abrazos por doquier.

¡Que vivan los cosquilleos en la barrigota que nos hacen comernos el mundo cada día! ¡Que vivan!

Tenemos prisionero en casa a Peter Pan, porque cumplir años no es igual a seriedad. ¡Al abordaje, piratas!

Por las mañanas jugamos a hacer el indio mientras nos ponemos los vaqueros.

Nos pintamos las uñas de rosa (porque yo soy rosa) para recibir a SSMM los Reyes Magos de Oriente y nos ponemos en el pelo todas las horquillas que podamos a la vez.

Aprendemos a crecer, a obedecer y desobeder, a entusiasmar y encandilar, pero sobre todo…

¡Aprendemos a aprender!